«Fantastic Mr. Fox»: otra excéntrica familia de Wes Anderson

La última película de Wes Anderson es su primera incursión en el cine de animación, "Fantastic Mr. Fox", adaptación de una novela de Roald Dahl, que rueda en un estupendo y maravilloso stop motion no sólo no defrauda sino que supera con creces las expectativas creadas.

Mr. Fox es un zorro ejemplar, su vida está dedicada al robo y saqueo de toda granja que se le ponga por delante. En el momento en que su compañera queda embarazada y obligado por esta, promete no volver a cometer delitos contra la propiedad humana. Con el paso del tiempo el hijo de Mr. Fox crece, pero no parece un buen candidato a heredar sus aptitudes para delinquir. Asimismo, Mr.. Fox no está contento con la acomodada y patética vida que vive con su familia, lo que le lleva a buscar una estrategia para reanudar sus andanzas en granjas ajenas. Todo se agrava para el hijo de Mr. Fox cuando tiene que aguantar la visita de su perfecto primo, todo se agrava para Mr. Fox cuando los granjeros contraatacan a su pillaje en su propio hogar, todo se agrava para Mrs. Fox cuando se da cuenta de que Mr. Fox no ha cumplido su promesa.

Coherente con su trayectoria, Wes Anderson aborda en esta cinta un conflicto familiar, el que tiene Mr. Fox por someterse a los deseos de Mrs. Fox, que son diametralmente opuestos a su genuina naturaleza de zorro; los que tiene su hijo cuyas características físicas imposibilitan que siga los pasos de su padre, por lo menos tal y como a su padre le gustaría; los que tiene Mrs. Fox cuando descubre que Mr. Fox no ha cumplido finalmente su promesa… Todo el mundo espera algo del otro, pero al final todos se defraudan unos a otros. Quizás sea porque en realidad no se escucharon, tendieron a proyectar sus propios valores sobre el otro, menospreciando las que cada uno de ellos posee por sí mismo. La familia deberá superar la adversidad unida, asumiendo las características y necesidades del otro y aceptándolo tal y como es.

Cabe destacar el magnífico aspecto visual de todo el largometraje perfectamente remarcado por la soberbia banda sonora de Alexandr Desplat. El tono romántico e imperfecto que confiere a la cinta el rodaje en la técnica de fotografiar fotograma a fotograma aporta una calidez y un entrañable sentimiento trascendental que te transportan realmente a tu más tierna infancia. La peculiar manera de dirigir, que no es muy diferente a la que emplea en sus películas de acción real confiere un fabuloso estilo al filme que hace oscurecer las infantiles e inmaduras propuestas del británico Nick Park, creador de Wallace and Gromit, que aunque siendo personajes entrañables nunca han conseguido la fuerza y madurez de los personajes de Anderson.

Es curioso que mientras unos cineastas se desviven por utilizar los últimos adelantos tecnológicos para disimular las imperfecciones de unas historias endebles ---suelen ser filmes circenses en los que lo importante no es lo que cuentan ni el cómo lo cuentan sino lo alto y fuerte que te lo cuentan---, otros acuden a técnicas tradicionales e imperfectas como el stop motion, la rotoscopia o la pixiliación. Es curioso que mientras las primeras no suelen aguantar el paso del tiempo, las segundas permanecen espléndidamente inmaculadas e inalterables.

cuatro estrellas

¡¡¡Bravo Mr. Fox!!!
¡¡¡Fantastic Mr. Anderson!!!!!!!

Foto: Panfleto Negro Tierra de cinéfagos