Cannes 2010: una mirada al jurado

Si tengo que elegir entre una película ganadora del Oscar a la mejor película y una película premiada con la Palma de Oro, me voy a ver la de Cannes. No hay color. Siempre me ha parecido que era mucho más elocuente una deliberación entre profesionales de países diversos, de sectores artísticos dispares y que hablan idiomas diferentes, a las votaciones entre colegas de profesión que viven, prácticamente todos, en el mismo pueblo: Hollywood.

Esta disparidad de jurado no impide que, aún así, el Festival de Cannes tenga su propia personalidad y podamos apreciar por su palmares que se decanta por un cine real, veraz, auténtico y tremendamente cercano a la realidad, llegando, incluso, a premiar documentales como "Fahrenheit 9/11". Es cierto que ha habido incursiones en un cine más artístico como pudieran ser "Pulp Fiction", "Barton Fink" o "Wild at Heart", pero en cualquier caso, siempre son obras de un cine independiente que revela la fuerte identidad de sus autores. Curiosamente, y a pesar del merecido reconocimiento internacional que proporciona el Festival de Cannes, casi ninguna ---salvo "The pianist"--- de las películas premiadas con la Palma de Oro ha tenido una gran trayectoria en la carrera del Oscar, a pesar de que el paso del tiempo las haya tratado mucho mejor que cualquier blockbuster premiado con 9, 10 u 11 estatuillas.

Pero ¿quienes eligen los premios? ¿quienes deciden las películas que iremos a ver al cine al año siguiente porque tienen la ramita de laurel en su cartel de promoción? Propongo que les echamos un breve vistazo.

Giovanna Mezzogiorno es una actriz romana presente en ediciones anteriores del festival con "Vincere" y "Palermo Shooting", lamento sinceramente no haber visto ninguna de sus películas pero ojeando algunos de los directores con los que a trabajado como Josée Dayan, Gabriele Muccino, Ferzan Ozpetek o Wim Wenders, no me cabe ninguna duda de la calidad de su trabajo, entre otras cosas porque ha tenido la oportunidad de trabajar en trabajos internacionales de muy diferente envergadura, mostrando su versatilidad y capacidad para trabajar en muy diversos entornos y nacionalidades y demostrando estar plenamente capacitada para la labor aquí encomendada.

Shekar Kapur es un director hindú ---pakistaní si nos atenemos al mapa político actual de su zona de origen--- reconocido internacionalmente primero por "Bandit Queen", y después en todo su esplendor estético por "Elizabeth" y su secuela. Con una relativamente breve trayectoria como cineasta, ha demostrado ser un director con una fuerte personalidad artística, con la mirada puesta en personalidades femeninas que no se dejan someter, que consiguen salir a flote tomando las riendas de su vida y que asumen las consecuencias de sus propias decisiones. Sin duda inclinará la balanza por historias reales ---casi todas sus películas lo son---, pero siempre atento a la estética y el aspecto visual de la obra.

También breve y contundente es la filmografía del cineasta español, "Víctor Erice", presente con todas sus obras en alguna sección del Festival de Cannes, entrando en competición con "El sur" y con "El sol del membrillo", alzándose esta última con el Premio del Jurado y el FIPRESCI. Erice aúna las dos vertientes que caracterizan el festival siendo un cineasta absolutamente artístico y personal, por un lado, y realista y casi antropólogo del ser humano, por el otro. Político y comprometido siempre con las cinematografías periféricas, empuñará seguro una lanza en favor de las cinematografiáis periféricas y menos concocidas, particularmente con la de Abbas Kiarostami, con quien le une tanto una realidad artística como una original amistad por correspondencia.

Alexandre Desplat es uno de los más solicitados compositores de bandas sonoras del panorama cinematográfico internacional actual. Tras una larga trayectoria en el cine francés comienza su periplo internacional con "Girl with the Pearl Earring", que incluye nominaciones al Oscar por "The Queen", "The Curious case of Benjamin Button" y "Fantastic Mr. Fox", además de haber sido merecedor de un Oso de Plata por "De battre mon coeur s'est arrêté (De latir mi corazón se ha parado)" y de un Globo de Oro por "The Painted Vail". Presente también en anteriores ocasiones en Cannes con "Quand j'etais chanteur (The singer)" y "Un héros très discret (A self made hero)", su capacidad para adaptarse y desarrollar bandas sonoras en producciones tanto comerciales como independientes, americanas, europeas, asiáticas, con personales reales o de animación, hacen de él uno de los mejores compositores del cine contemporáneo, además de un perfecto miembro para el jurado del Festival de Cannes.

Poco hace falta decir de Benicio Del Toro, actor portorriqueño que ha sabido desarrollar una intensa carrera sin estar encasillado como hispanoamericano. Dos películas en las que ha participado han estado presentes en el festival, "Sin City" y "Che", por la que fue premiada en esta última la calidad de su interpretación. Junto con Víctor Erice, pone el sello hispanoamericano en un festival que no suele inclinarse por la presencia de cine hablado en español, ni de incluirlo en su palmarés cuando tiene la ocasión. Ninguna duda sobre su capacidad que, supongo ---y espero---, intente favorecer a Alejandro González Iñárritu, con el que trabajara en "21 gramms".

Crítico de cine, novelista, guionista y, finalmente, director de documentales, Emmanuele Carrère, es un parisino presente en el festival por escribir el guión de la que fuera su propia novela, "La classe de niegue". Junto con Desplat, las únicas presencias francesas en un festival que si acaso ha pecado, ha sido por excesivamente protector con su propia cinematografía.

Kate Beckinsale es una mona actriz londinense que, si bien comenzara con muy buena fortuna en el cine con "Much Ado About Nothing" y participara después en grandes producciones de Hollywood, no destaca por su presencia ni por sus esforzadas interpretaciones, sino más bien por su capacidad para participar en sonados descalabros comerciales ---y artísticos a veces--- como "Pear Harbor" y otras poco rentables producciones comerciales. Su presencia como miembro en el jurado parece deberse a su participación en "The Golden Bowl", película que no tuvo el reconocimiento artístico característico de otras obras de James Ivory. No es que yo sea supersticioso, pero pudiera decirse que donde Kate pone el ojo no pone la bala. No creo ni que abra la boca.

Conocido mucho más por su intensa labor como crítico en prensa, radio y televisión y activista cinematográfico a través de la Asociación de las de cines de arte y ensayo de Turín, Alberto Barbera dirige el Festival de cine de Venecia a lo largo de 3 años. Presente en Cannes por escribir el guión de una película argentina, "Tarjetas postales (1963)", puede que sea el menos mediático de todos los miembros del jurado, pero, probablemente, el mejor cualificado y que mayor conocimiento tenga del cine.

Por último tenemos al carismático Tim Burton, quien ostenta el honor de ser el presidente de tan variopinto jurado. Presente anteriormente en Cannes con su obra maestra, "Ed Wood", Burton tiene en sus manos una gran responsabilidad. ¿Sabrá manejarse sin la influencia de Helena Bonham Carter? ¿Aguantará el visionado de tamaña cantidad de cine realista? En breves días obtendremos la respuesta...

Foto: Cinissimo Festival de Cannes