«The Blind Side»: Sandra Bullock y su familia feliz

Hace poco, supe que Warner Bros. tiene la firme intención de no estrenar "The Blind Side" en los cines españoles y lanzarla únicamente en DVD para el mercado doméstico. La teórica razón: que los directivos autóctonos de la major creen que no tiene sentido distribuir en salas una película centrada en el fútbol americano, ya que no encontrará un público potencial en España. Me pareció extraño, pues al fin y al cabo, "The Blind Side" consiguió dos nominaciones al Oscar, a la mejor película y a la mejor actriz para Sandra Bullock, y eso ya la convierte en interesante de por sí.

Por mi parte, tenía mucha curiosidad por echar un vistazo al personaje que ha conseguido colocar a Bullock en un nivel de prestigio actoral insólito en su carrera, más aún cuando, finalmente, la actriz consiguió hacerse con la preciada estatuilla hace sólo unos días.

Recientemente ha caído en mis manos una copia de "The Blind Side", que ha dirigido John Lee Hancock ("The Alamo"), y he podido ver al fin sus dos horas largas de metraje. Y he de decir que ahora, en gran medida, entiendo la decisión de no estrenarla en los cines españoles y en los de muchos otros países. No sólo por el hecho de que la historia gire en torno a un deporte tan poco exportable como el fútbol americano, sino porque se trata de una película tremendamente estadounidense en en el sentido menos universal del gentilicio. Me explico...

"The Blind Side" cuenta la historia real de Michael Oher, famoso jugador de fútbol americano que en su adolescencia, cuando era un chico desamparado con incierta inteligencia, fue adoptado por la familia Tuohy, que le dio cariño y un porvenir universitario. Pero lo que más llama la atención del guión que cuenta todo esto es la ausencia de conflicto durante la mayor parte de su desarrollo. Es decir, Michael --- interpretado en la ficción por Quinton Aaron --- es adoptado por los Tuohy, sus hermanos adoptivos le acogen con todo el cariño del mundo, el chico enseguida comienza a mejorar sus notas y se convierte en un as del fútbol, sus padres le compran un coche y tiene un accidente pero no importa...

Todo es feliz e idílico hasta extremos irreales e irritantes. Básicamente, te pasas dos horas viendo cómo una familia que, por las buenas, decide hacerse cargo de un chico negro de la calle... se da cuenta de que ha hecho lo correcto desde el primer momento porque el muchacho es adorable. Oye, pues qué bien si esto fue lo que ocurrió en la vida real, pero qué poco interesante cinematográficamente hablando.

En él último cuarto de hora, hay un amago de "conflicto", pero es un conflicto realmente estúpido y sin enjundia. Es por eso que da la sensación de que la vida de las familias republicanas y acomodadas del estado de Tennessee es casi extraterrestre, con preocupaciones --- el "conflicto" final gira alrededor del hecho de que el chico elija una universidad u otra... --- absurdas e intrascendentes vistas desde fuera. El resultado global, por tanto, peca de blando, de edulcorado, de poco empático. ¿A quién le importa lo que ocurra a una familia tan repelentemente feliz?

Pero lo que está claro es que "The Blind Side" ha conectado con millones de americanos que sí se han sentido identificados con lo que han visto en pantalla: ¡250 millones de dólares! lleva recaudados la película, habiendo conquistado en su mayoría lo que allí llaman "el cinturón de la Biblia", esto es, los estados del sureste del país, plagados de familias republicanas, adineradas y muy religiosas como la que retrata el guión y que no parecen tener problemas con la alta carga de moralina facilona que contiene esta historia.

En semejante berenjenal, cierto es que sólo destaca la interpretación de una Sandra Bullock que compone, con sutileza y contención, un potente personaje de pija sureña y cuarentona cargada de bondad pero con verdaderos problemas para manifestar sus sentimientos. Ella, con Oscar incluido, es lo único por lo que se recordará esta insulsa y excesivamente bienintencionada "The Blind Side".

Foto: Warner Bros.