Termina siendo «Alice in Wonderland» una película más de fantasía y aventuras

"Alice In Wonderland", Tim Burton, 2010

Bueno, mis compañeros Sergio y Nico han reportado sus críticas de esta cinta ---crítica de Sergio, crítica de Nico---, ahora me toca a mi reportarles lo que esta cinta me pareció.

No debe ser tomado como remake del clásico animado ya que la historia es completamente distinta, empezando que aquí Alicia tiene ya 19 años, y que esta vez se encuentra en medio de una batalla para derrocar a la Reina Roja. Con una dirección de arte deslumbrante, unos vestuarios llenos de glamour, la música notable de Danny Elfman y los efectos especiales; es un hecho que el aspecto visual la película son bastante buenos, aunque sin llegar al nivel destacable.

"Alice in Wonderland" no podía ser dirigida por otra persona que no fuera Tim Burton, por la estructura visual, los personajes y los objetos que destacan en la pantalla, más allá de que por unos momentos ese estilo parezca haberse esfumado. Es así que la película padece gravemente el humor negro de los diálogos entre los personajes, y además, dichos personajes no resultan ambiguamente oscuros e inocentes como en sus otras películas.

Esta cinta está más cerca de Narnia que a la gran historia política, directa y cuestionadora de Lewis Carroll y eso es en lo que falla, por dejarse atar a las presiones de la gran empresa Disney la cinta pierde oscuridad, sustento y capacidad crítica que pudo haber gozado si se hubiera realizado en otro lugar. Y es la verdad, el talento de Burton se vio limitado por una instancia en la que se le pide que sea una cinta cercana a los niños y que la aventura les llame la atención, sin embargo el poder de Alicia destaca por ser una crítica a la burguesía, a la razón y al crecer. Burton parece haberse quedado en la superficie.

Con la particularidad de siempre diferenciarse del resto pero de ser tremendamente disfrutable, este director parece haber tomado otro camino. Desafortunadamente, se vuelve convencional. Johnny Depp no conmueve ni perturba como en "Sweeney Todd", ni ninguno de los extravagantes personajes de la película. Su personaje desconcierta por la falta de impacto que tiene. La reina blanca está bien a secas. La protagonista no sobresale y la única que logra aportar un poco de brillo es Helena Bonham Carter como la horrenda reina roja.

El único que me gustó bastante fue el gato sonriente y aristocrático. Nunca sentí un Johnny Depp tan ambiguo y frío en una cinta de Burton como ahora. En resumen, la película cumple pero no llena a los que vamos esperando otra obra maestra de Tim. Pero es imposible negar su belleza, su alocada y hermosa fantasía, sus entrañables personajes (mención especial para los animados) y el grato "sabor" que te deja en la retina.

Foto: ign.com