“Nuit Blanche”, un corto sobre la velocidad

El slowmo como recurso me genera sentimientos encontrados. Algunos súper slowmo me fascinan: pensemos en el video de un sapo que salta a cazar un insecto, lo pierde y termina con un gesto muy humano. Otras cámaras lentas —pongamos por caso la final de rugby en “Invictus”— me parecen exageradas, muy obvias en una búsqueda de emocionar que podemos leer como facilismo recursero.

Vía @pablet3, hoy vi un corto que me ha encantado: “Nuit Blanche”. Dirigido por Arev Manoukian y protagonizado por Megan Lindley y Michael Coughlan, el corto gira alrededor de uno de esos momentos donde parece haber magia en el aire. La epifanía aquí se da al mirarse dos extraños y atraerse sin más —el corto tiene algo de “El Hombre de la Multitud” de Poe, del video de Unkle “Rabbit on your Headlight” dirigido por Jonathan Glazer y el tufillo de un spot publicitario.

Pero lo verdaderamente mágico es que la música y el slowmo se integran muy bien y la historia tiene un ending autoparódico que parece alejarnos del universo que puede vender cierta cosmovision propia del discurso de la publicidad más sosa y barata. Es como si se nos mostrara que el amor todo lo puede para después borrar la posibilidad misma del sentimiento en una posmodernidad urbana, acelerada y utilitaria.

“Nuit Blanche” fue premiado en el LG Life's Good FilmFest y se llevó USD 100.000. Después del corte, les dejo el corto para que lo disfruten.

Nuit Blanche from Spy Films on Vimeo.

Vía: Jawbone | Foto: Captura