¿Madre o hija?: la construcción de lo femenino en “The Fifth Element”

La película “The Fifth Element” es uno de esos puntos recurrentes en el recuento de la historia de los films de ciencia ficción. Una de las cosas que el trabajo de Luc Besson trabaja en la historia es la importancia de las dos figuras femeninas del film en una película plagada de personajes masculinos: la primera es Leeloo, interpretado por Milla Jovovich; el segundo es el personaje de Diva Plavalaguna, cuya voz fue interpretada por la cantante de ópera albanesa Inva Mula.

¿Cuáles son las características de estos dos personajes femeninos que se destacan precisamente por ser los únicos dos con cierta trascendencia? En principio, Leeloo cumple rápidamente el rol de la niña, de la recién aparecida en el mundo que desconoce todo y que, en el transcurso de la película, no sólo aprende el funcionamiento de la humanidad --- sus errores y aciertos, etc.---, sino que también descubre su sexualidad.

Diva Plavalaguna, por otro lado, es una figura de mujer exótica, pensada como un modelo extraterrestre de lo femenino pero que, como suele ser costumbre de cualquier construcción imaginaria, está repleta de guiños ideológicos --- Ya lo dijo Barthes con respecto a los extraterrestres: lo ultra exterior tiene como base lo interior, lo propio, lo mundano ---: la “Diva” es una mezcla de cantante de ópera centroeuropea con un miembro de una tribu africana – esos largos tentáculos del pelo pueden funcionar perfectamente como las tan conocidas “rastas” ---.

A diferencia de Leeloo, quien aparece en el mundo para ser rescatada por su futuro gran amor, Diva es reverenciada y respetada como una especie de Gran Matriarca: todo el mundo está esperando el momento de su presentación, el acto que, como luego se revela en la película, es el momento previo a su muerte genésica, a su parto: asesinada luego de cantar --- un canto ritual, una mad scene en donde interpreta un extracto de “Lucia di Lammermoor” de Donizetti como si estuviera loca, precisamente, un engranaje básico del género operístico: el momento de la locura extática ---, Korben Dallas (Bruce Willis) extrae de su interior el resto de los “elementos” del vientre sangriento de la cantante: una cesárea.

En definitiva, frente a los dos modelos femeninos representados en el film, hay una clara conclusión: la supervivencia exige la muerte de la madre en pos del nacimiento de lo nuevo mientras que lo nuevo, encarnado por la figura de la hija-amante… Bueno, parece que con lo nuevo hay que tratar de convencerlo de que salga con nosotros, porque sino, chau Universo. Conclusión rara la del film, por si me lo preguntan.

Foto: Guia Mania