«The Wolfman»: De historias clásicos a películas actuales

The Wolfman (Joe Johnston, 2010)

Casi 30 años después de "An American Werewolf in London", la exitosa película de John Landis, Universal retoma una de sus criaturas más populares con dos objetivos principales a cumplir: primero, rendir homenaje a los films de la factoría protagonizados por el famoso y peludo personaje; segundo, rehabilitarlo comercialmente.

La infancia de Lawrence Talbot (Benicio del Toro) se acabó bruscamente la noche que murió su madre. Se marchó de su pueblo, Blackmoor, tardó décadas en recuperarse e intentar olvidar el suceso. Pero cuando Gwen Conliffe (Emily Blunt), la prometida de su hermano, le encuentra y le ruega que la ayude a buscarlo ya que se encuentra desaparecido, Lawrence Talbot regresa a casa para enfrentar su pasado y su trágico destino.

"The Wolfman" se siente muy calculada y esquemática. La dirección de Joe Johnston no aporta mucho a este clásico de la literatura. El desempeño de su prometedor elenco deja mucho que desear. Benicio Del Toro, el protagónico, parece cumplir únicamente con las normas que le impuso el director. En la versión original recurrió a nombres que ya son leyenda, partiendo por Lon Chaney Jr y Claude Rains e incluyendo en roles menores a Ralph Bellamy y Bela Lugosi.

El resto del reparto es formado por nombres importantes. Sin embargo, todos parecen estar ahí sólo para cumplir con su contrato. Desde la bella y desaprovechada Emily Blunt a Geraldine Chaplin ---confinadas a apariciones circunstanciales---. Pasando por Hugo Weaving y un rutinario Anthony Hopkins, ambos realizan dos interpretaciones dignas de ser olvidadas.

Hay mucha sangre y miembros cercenados. Hay también un romance incipiente pero nada llega demasiado lejos, todo se queda en la superficie. Quizás al conjunto le faltó algo más de humor e ironía. Tampoco hay mucho de qué asustarse, porque los pocos saltos que estremecen al espectador se deben a los efectos de sonido y a la efectiva pero convencional banda sonora de Danny Elfman. Nadie saldrá excesivamente defraudado pero, a la vez, dudo que alguien se entusiasme más de la cuenta con esta leyenda revisitada. Al menos no como lo logró Ford Coppola en 1992 con su memorable “Drácula“, al que "The Wolfman" parece evocar en más de un momento en su estética.

La película comienza floja, sigue hacia delante en su desarrollo y parece que se recupera pero vuelve a venirse abajo. No logra enganchar al espectador y por momentos se hace incluso aburrida, utilizando como único elemento de atención del espectador los numerosos sustos que contiene. Es una película a la que le falta garra —y no me refiero a la del lobo--- debido a que no es una historia que te enganche por completo de principio a fín.

Esperaba mucho más. La película es demasiado simple, la historia no cuenta mucho, los pocos secretos que rodean a la familia del hombre lobo se ven venir desde el principio y la intriga no consigue apoderarse del espectador. Mucha sangre y cuerpos destripados. Una buena caracterización del lobo pero, sin embargo, estamos ante una historia sin alma, a la que le falta algo, le faltan ingredientes. Al final me ha dejado un gusto entre soso y amargo.

Foto: Slash Film