«Shutter Island»: Scorsese brillando una vez más

Moría de ganas de ser testigo de esta esperada nueva colaboración entre Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio, la tercera ya después de "El aviador" e "Infiltrados (The departed)" (corrección: es la cuarta colaboración en realidad, que se me olvida "Gangsters de Nueva York (Gangs of New York)"). Y salí deslumbrado de la proyección para prensa. A partir de la novela de Dennis Lehane, "Shutter island" arranca en 1954, con los agentes judiciales Teddy Daniels (DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) a bordo de un barco rumbo a una remota isla de la bahía de Boston para investigar la desaparición de una demente asesina recluida en un hospital psiquiátrico. Nada especial como premisa, pero, ¡ay, amiguitos!, Scorsese nos introduce en su juego desde el minuto uno...

En esto radica precisamente la clave de "Shutter Island": aunque la novela en la que se basa está muy bien escrita, su argumento no tiene mucho de brillante ni de original y podría haberse convertido en carnaza de olvidable producto directo a DVD, pero, por suerte, su adaptación cayó en manos de unos de los mejores directores de la historia del cine. Y el resultado es que Scorsese nos ofrece casi dos horas y media gloriosas, absorbentes, fascinantes. Estamos ante un thriller dirigido con mano maestra (su tono y su música recuerda en muchos momentos a "El cabo del miedo") en el que lo que menos importa es la gran sorpresa final. De hecho, el desarrollo de la historia te prepara de forma muy coherente y nada tramposa para ese final, que está implícito en muchas de las secuencias, por lo que es fácil adivinar o intuir a grandes rasgos lo que está ocurriendo en esa isla (¡casi tan misteriosa como la de "Lost"!). A pesar de las pistas que el guión da conscientemente, el disfrute sigue siendo enorme hasta el último segundo de metraje.

Y, por supuesto, "Shutter island" también le debe gran parte de su eficacia a ese DiCaprio gigante y omnipresente, arrollador en una interpretación que consigue estremecer. Le secundan unos estupendos Ben Kingsley, Michelle Williams, Max von Sydow, Emily Mortimer y Patricia Clarkson, todos con sus momentazos. Sólo Mark Ruffalo se muestra un poco más perdido en el conjunto, pero pocas debilidades más se le pueden encontrar a una película tan gozosa, vibrante e impecable. La tenéis en los cines de medio mundo a partir de este viernes 19 de febrero.

Foto: Vértice Cine