Del teatro a la pantalla grande

En el texto que escribiera Víctor Hugo Rascón Banda - ilustre dramaturgo mexicano- para celebrar el día del teatro en el año 2006 citaba el cine como una de las amenazas del teatro. Decía que el cine junto a las nuevas tecnologías y la televisión habían decretado la muerte del teatro, aunque también tengamos precedentes del teatro all cine. Partiendo de esto, directores y guionistas han llevado su compromiso con el teatro al celuloide.

Adaptar una obra de teatro es muy complicado, por que el espacio está limitado a las convenciones de un teatro y, a veces, el traspasar una obra a la pantalla implica algo más que espacio, si no de verdadero entendimiento de que el cine es un arte completamente diferente al arte teatral. En ocasiones muchos textos dramáticos tienen demasiado peso en lo textual, y con el paso al cine, pierden o ganan dimensión en pantalla. Por eso haré un recuento de las mejores obras pasadas a la pantalla.

  • "Equus" (1977) es dirigida por Sydney Lumet basado en la obra de 1975 del británico Peter Shaffer, que a partir de escuchar una noticia de un chico que ciega a seis caballos, escribe una historia que juega una relación de poder entre un psiquiatra y el muchacho a partir de lo que hizo. La familia, la religión y la zoofilia internalizada son elementos importantes en esta obra. La película mantiene la textualidad de la obra y trata de hacerla lo más gráfica posible. Sin embargo se siente un pequeño dejo de que se pudo haber logrado más con este texto. Sería interesante que hicieran una nueva adaptación con Daniel Radcliffe, quien actuó en el montaje inglés hace un año y que le dio muy buenas criticas.

  • "Sweeney Todd" (2007) viene al cine de la mano del director, Tim Burton. "Sweeney Todd" es un musical muy oscuro y sólo Burton podía capturar la escencia de mostrar bellamente una historia hecha en el buen sentido grotesco (en el sentido artistico, no denigrandolo). El maravilloso talento de Johnny Depp es puesto a prueba y calificado de escelente gracias a que demuestra una interesante capacidad musical. Helena Bonham Carter está más que fantástica. El diseño de arte y el vestuario están confeccionados fielmente con el ideal de la obra escrita en conjunto por Stephen Sondheim, Christopher Bond y Hugh Wheeler.

  • "Romeo & Juliet" (1968) uno de los más clásicos del cine mundial es una adaptación de la obra más representativa y emblemática de Shakespeare por Franco Zeffirelli. La pasión de la obra en su verdadero aire clásico (no como el invento post-moderno de Baz Lurhman). Aqui la historia es plasmada tal y como es teatralmente. No hay exageraciones pero si sutilezas expuestas. La ambientación y el detalle dan un sabor preciosista a la adaptación. Y sobre todo se nota que Zeffirelli busco en todo momento darle un sabor de clásico que no se quedó en la pretención como algunas adaptaciones de Kenneth Branagh.

  • "Amadeus" (1984) Impresionante adaptación de otra obra de Peter Shaffer sobre la vida de W.A. Mozart, narrada a través de un Salieri -inmenso F. Murray Abraham- consumido por los celos artísticos ante tanto talento. El cine tiene aquí el mejor retrato de uno de los más comunes de los sentimientos humanos: la admiración con espuma de envidia. Como muestra de inigualable sutileza, atención a la escena en la que Salieri encuentra un manuscrito inédito y sin tachaduras de Mozart. Por lo demás, 8 premios Oscars consagraron una de las mejores películas de los años ochenta. Además de que tanto esta como "One flew over the cuckoos nest" (1975) son de las mejores películas dirigidas por Milos Forman.

  • En "Looking for Richard" (1996), Al Pacino se pone detrás de la cámara para regalarnos una sorprendente y particular adaptación del inmortal texto de Shakespeare, "Ricardo III". Ejercicio casi experimental, se trata de una magnífica y potente mezcla de documental y ficción, vibrante y lleno de fuerza. Una joya que rebosa puro cine, puro teatro y mucho talento. Sorprende esta incursión del brillante actor Al Pacino como director, en este original documental. Que no adapta en su totalidad pero sí analiza la enrevesada obra de Shakespeare de manera amena, la explica didácticamente y la homenajea satisfactoriamente.

Sin duda hay muchos ejemplos más de obras de teatro adaptadas al cine como lo es "Proof" (John Madden, 2005) , "Doubt" (John Patrick Shanley, 2008) e "History Boys" (Nicholas Hytner, 2006). Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la representación, se tiene una intereacción entre actor-espectador y en el cine, simplemente se da la proyección. Por esto, es muy dificil que la magia del teatro termine siendo transportada a imagen.

Foto: La Linterna Mágica