«A Single Man»: poesía en movimiento

A Single Man

"A Single Man" llega este viernes a las carteleras españolas -desconozco en México el estreno de la cinta-. Sin embargo ya tuve la oportunidad de verla. Mi compañero Roberto tuvo el tino de hablar de esta película con anterioridad. Sumamente bella y ágilmente adaptada, "A Single Man" es una recomendación segura.

La historia sucede en Los Ángeles en 1962, en el punto álgido de la crisis de los misiles cubanos. George Falconer (Colin Firth) es un profesor universitario británico homosexual de 52 años que lucha por encontrarle sentido a su vida tras la muerte de su compañero sentimental, Jim (Matthew Goode). George rememora el pasado y no consigue ver su futuro, especialmente en un día en el que una serie de sucesos y encuentros lo llevan en última instancia a decidir si la vida tiene sentido después de Jim. George recibe consuelo de su amiga más íntima, Charley (Julianne Moore), una belleza de 48 años que también lucha con sus propias dudas acerca del futuro. Un joven estudiante, Kenny (Nicholas Hoult), que está intentando aceptar su auténtica naturaleza, acecha a George porque ve en él a un espíritu afín.

Nunca había visto una película que tocara el tema homosexual de una forma tan bellamente contada. Esta película es, para mí, la la mejor en mostrar un personaje abatido por la muerte de su pareja y como sobrelleva su rutina cotidiana. Colin Firth se luce como nunca antes se le había visto, una actuación tan bien llevada que sorprende gratamente. Julianne Moore está fantástica, borda su personaje de una forma que llena todos esos minutos que entra en pantalla.

Los personajes que acompañan a George Falconer en su día están justos a la medida, Kenny, Carlos (Jon Kortajarena) y su vecina Mrs. Strunk (Ginnifer Goodwin) aportan demasiado a la película. Sin embargo, el que demuestra un carisma arrollador es Matthew Goode, si en "Match Point" y en "Imagine Me & You", luce genial, aquí está deliciosamente perfecto.

Narrativamente lenta, sí, pero es una película de hermosos detalles visuales, las texturas son expuestas en su máximo nivel. Cada movimiento, sonido, color es magnificado y exprimido de una forma que cada cuadro es bello y único. La dirección de Tom Ford es elegante y directa, ni parece que es ópera prima, se siente con un sabor de que Ford realmente sabe lo que está haciendo. Espero mucho de Tom Ford como director.El hecho de que Ford tenga una facilidad con el arte hace que domine la imagen y las texturas en pantalla. La novela de Christopher Isherwood está perfectamente adaptada por el mismo Ford.

El diseño de arte y de producción están fantásticamente logrados: el vestuario, la peluquería y la fotografía resaltan en pantalla. Tom Ford es un diseñador de moda, es considerado uno de los más famosos e influyentes diseñadores de la historia. Pasó gran parte de su infancia en México y se mudó a Nueva York para estudiar Historia del arte en la Universidad de Nueva York. Gracias a esta formación, Ford imprime un sello artístico que aumenta el poder gráfico de la cinta.

La película absorbe manejando esa agonía cotidiana que todos vivimos, el paso de la rutina y lo mucho que pesan nuestros fantasmas internos. Nos hace reflexionar que cada uno de nosotros vivimos una historia de vida, un drama personal que merece ser contado. Con imágenes casi poéticas, Colin Firth da una cátedra de actuación. A mi gusto, lo mejor de todo el 2009. Absolutamente Recomendable.

Foto: ACESHOWBIZ