«Moon»: ideas y emociones en soledad

Moon

Welcome to Lunar Industries de Clint Mansell se escucha al inicio de la cinta, estamos inmersos en el mundo de Sam Bell, la única persona sobre la faz de la luna y que es empleado por Lunar Industries, compañía que extrae material lunar para su utilización en la tierra. Hace ejercicio, come, se corta el cabello y se toma el tiempo para seguir con su único hobby: las maquetas, ser el Dios de ese mundo sin vida alrededor, que no es más que su propio escenario.

El contrato con Lunar Industries está por terminar y Sam cuenta los días para regresar a casa; GERTY, la computadora que lo acompaña, es lo más cercano que tiene a una plática con retroalimentación. Pero durante su jornada, Sam tendrá que enfrentar el mayor de los retos entre analizar su cordura, la soledad y el repentino encuentro de un extraño conocido.

Es imposible no ver en "Moon" la influencia que ha tenido "2001: Odisea del espacio" , pero a diferencia de cintas que más que homenajear toman prestados elementos y los hacen parecer suyos, la ópera prima de Duncan Jones lo aborda de una manera respetuosa sin dejar de sentirse fresca.

Como muchos casos que abordan clásicos de ciencia ficción, "Moon" es acerca de ideas y emociones, las sentimos a través del personaje que interpreta magistralmente Sam Rockwell y su interpretación de la realidad, del mundo —o en este caso la luna— que lo rodea, que lo absorbe hasta preguntarse para quién trabaja. Sabemos que GERTY —con la voz del inconfundible Kevin Spacey— está a sus servicios y parece estar trazado entre las cuestiones morales que tiene otra robot en el cine —o mitad robot—: "Robocop" con las tres leyes de la robotica de Isaac Asimov. Le dice "estoy aquí para ayudarte" y lo podemos corroborar en los momentos que Sam se siente más atrapado de lo que podría estar.

No sólo los 5 millones de dólares que se gastó la producción en realizar la cinta los vemos, sino que hasta nos preguntamos ¿cómo lograron hacer tanto con tan poco?. La base lunar donde se encuentra Sam, los vehículos, la fotografía, el score, los gadgets, GERTY, todo está ahí para servir a la historia, demostrándonos que no se necesitan miles de horas detrás del ordenador para crear CGI que ganen un Oscar, ni tampoco explosiones y secuencias que lleven semanas de realización. Los 5 millones de dólares están ahí, usados, estirados hasta decir basta, hasta no creerlo.

Lunarindustries

2009 fue uno de los mejores años para la ciencia ficción. Desde adentrarnos en el "Sector 9", conocer Pandora en "Avatar" hasta viajar en el tiempo y el espacio gracias a "Star Trek". Pero donde todas estas cintas logran emocionarnos y divertirnos, "Moon" además de eso, nos hace reflexionar sobre el espíritu humano, su relación con la tecnología, las grandes y frías corporaciones que sólo conocemos a través de una pantalla. Pero sobre todo nos pide creer en este pequeño gran microuniverso que es el satélite de la Tierra, nos pide creer en Sam Bell quien ve en su solitaria maqueta el escape a un mundo que está ahí, tan cerca y tan lejos, que quiere regresar, contando los días para hacerlo y que no se detendrá por ningún motivo hasta lograrlo. Gracias a Duncan Jones podemos y creemos en él.

Foto: Ecranlarge