Títulos de crédito de «Watchmen»: una pequeña gran maravilla

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El viernes pasado acudí al estreno de Watchmen y confieso que no fue de motu propio del todo. El de los superhéroes (y permitidme la generalización) no es un género que me vaya demasiado, al menos así a priori. No obstante últimamente le estoy dando más de una oportunidad a este tipo de películas y me doy cuenta de que no todas son iguales, de que hay calidades, matices, historias más planas y otras más elaboradas que se salen bastante de los tópicos y que en ocasiones llegan a sorprenderme para bien.

Decía que no fui al estreno de motu propio… del todo, porque si bien no era una de esas películas que esperas con muchas ganas, o como mínimo son de las que más te llaman en una cartelera, no puedo negar que el tráiler había movido mi curiosidad por verla. Entre eso y todos los comentarios que la rodeaban (buenos en su gran mayoría) Watchmen se perfilaba cómo “una de superhéroes” diferente, con un aire así cómo “de culto” y la rúbrica de Zack Snyder, lo cual garantizaba, cómo mínimo, disfrute visual.

Precisamente ésta es una de las cosas que más destacaría del film, su estética. Al no haber leído la novela gráfica no me veo en condiciones de elaborar una crítica completa, por eso me centro en un aspecto más abarcable y que constituye uno de los sellos de identidad del film. Violencia prácticamente gore (o sin el “prácticamente” en algunos momentos) pero casi “poética”, ambientaciones de diferentes décadas (de los años 40 a los 80) bañadas por el más auténtico sabor estadounidense y fundidas con partes de la historia real del país, vestuarios, atrezos, luces, texturas… La estética de Watchmen es algo palpable y latente que no deja indiferente a nadie y que vertebra la historia de forma que hace que te sumerjas en cada uno de los ambientes descritos con una facilidad pasmosa a pesar de tratarse de hechos en principio irreales o fantásticos.

Todo esto lo comprobamos en unos títulos de crédito que sirven como entrante al plato fuerte que los seguirá. En ellos, la compañía yU+Co en colaboración con el director, convierte en realidad lo que éste había imaginado y lo que constituye, según él mismo dice, el embrión de la película, desde dónde empezó a construirla. Secuencias de acción semi-congeladas en el tiempo pero que sin embargo siguen “vivas” gracias a ciertos efectos de luz, a la ralentización gradual de movimientos; composiciones cuidadísimas que se permiten algún que otro guiño histórico (como por ejemplo a “La Santa Cena”; puestas en escena que, más allá de su plasticidad empiezan a ponernos en situación y nos resumen parte de la historia; títulos perfectamente integrados en un meticuloso 3D y una canción, “The Times They Are a-Changin' “ de Bob Dylan, acertadísima cómo el resto de piezas que componen la banda sonora. Todo ello va formando una sucesión de instantáneas fundidas unas con otras que, por pocos minutos, parecen suspender el tiempo a nuestro alrededor con su paulatina cadencia.

Pero esto sólo son palabras y aquí de lo que se trata es de ver, así que sin más os dejo con estos brillantes títulos de crédito, sin duda la mejor muestra del apartado visual de Watchmen. Que los disfrutéis.

Foto: Collider| Video: CinemaBlend