Extraquiniela Oscar ’09: actriz principal

here we gooooooooo

¿Son tan fáciles de adivinar los premios que se conceden? ¿Son tan predecibles en sus convenciones cinematográficas? ¡Sé un lumbreras y presume ante tus amigos frikis de poderes precognitivos! Ya hicimos el apartado de reparto de los Oscar 2009, tanto de actor como actriz, y esta semana tocan los principales.

¿Veteranía o juventud? ¿El reconocimiento a una carrera de fondo o la consagración de la leyenda? Cinco actrices en cinco roles remarcables. Después del salto, un repaso concienzudo, y ahora las candidatas a mejor actriz principal son...

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pirada!
Anne Hathaway, por La boda de Rachel

Pro: el personaje de Kym es complejo, anguloso y contradictorio. Hathaway lo doma sin problemas, lo dobleja y controla hasta que la película puede reposar tranquilamente sobre sus hombros. La carrera de la actriz mezcla el cine más personal con el más pura y llanamente de entretenimiento sin problema, y su talento no había sido reconocido hasta ahora. Está llamada a grandes cosas, la bella Anne. Por este papel en concreto, los críticos la alaban sin ton ni son.

Contra: es joven, primera candidatura para una actriz que puede dar más de sí. La película es muy independiente, puede resultar poco interesante de visionar para un miembro de la Academia que es jefe de electricistas y tiene unos 20 dvdscreeners más en su casa pendientes de ver para votar. Ese halo de independentismo puede ser confundido como pose, y eso resta credibilidad a la propuesta.

labiazos a lo Margaret Astor!
Angelina Jolie, por El intercambio

Pro: alguien pedía una reafirmación de ese talento emergente en Inocencia interrumpida, y aquí ha llegado un rol complicado, que pasa por varias tramas y casi géneros dentro de la misma cinta, siendo siempre una misma Christine Collins. Pocas actrices podrían ser interesantes tras dos horas repitiendo MY SON! MY SON! MY SON!, que casi es un martillo auditivo, pero Jolie lo hace llevadero y hasta emocionante. Llora, grita, rabia, se frustra, anhela y espera con todo su alma. Ha puesto pasión.

Contra: en ese fotografía degradada se le ven más los labios que los ojos, que sabemos no es culpa suya, pero es que despistan. Es un papel duro, pero al final bastante constringente, ya que sólo se limita a buscar ciega y desesperadamente a su hijo, y por lo tanto, aunque agotador por la cantidad de emociones que emplea en ello termina siendo relativamente monótono. Hey, Angie, ya tienes un Oscar, no abuses... MY SON!

está tol rato helada la tía, dadle una estufa, coño
Melissa Leo, por Frozen River

Pro: Leo es lo que viene a ser una currante. Ha trabajado durante muchos años a la sombra de tantos otros intérpretes en papeles poco agradecidos. Lo suyo no es el aspecto, sino el talento. Su papel de madre abnegada llevada al límite conmueve por la entrega física que realiza Leo en ello. Empatizas hasta límites insospechados con la cruzada de esa mujer, haga lo que haga.

Contra: parece que todos los años, en alguna categoría de actuación, hay un par de puestos reservados para actores normalmente encasillados en papeles de relleno de reparto y que, gracias a alguna cinta independiente, llaman la atención. Suelen sorprender por colarse en las nominaciones y tampoco pasan de eso, siendo la mención en sí su premio. Este es el caso de Melissa Leo. Aunque Frozen River ha gustado tanto como para arrancar otra nominación en guión original, es un papel demasiado crudo y sucio para el glamour hollywoodiense.

una santa, sí, por mis santos coj....
Meryl Streep, por La duda

Pro: la hermana Aloysius Beauvier es lo que se viene a considerar un caramelo confeccionado a la medida de su destinatario. Es mala, pone cara de mala, sus métodos no son del todo lícitos, aunque defienda que el fin justifica los medios, y aún así, es terrenal, creíble y llegados a un punto es incluso heroico por la firme convicción con la que, en el fondo, quiere el bien. Streep es un monstruo escénico, da miedo con una leve mirada e infunda respeto sólo con su predisposición a hablar. Streep da matices y un torrente de fuerza a Beauvier como nadie más podría haber hecho. Ha estado tantas veces nominada desde su último Oscar que se tiene ganado, sea este año u otro, una nueva estatuilla.

Contra: a falta de ese nuevo Oscar por llegar, a Streep le pasa lo mismo que a su compañero músico John Williams. Con que ese año haya hecho algo que supere el mero trabajo alimenticio (por eso Williams no está nominado por Indy), ya la nominan. El papel de Streep es tremendo, sin duda, pero no es uno de esos roles para la posteridad, aunque eso tampoco ha sido óbice para cantidad de Oscars que se otorgan edición tras edición.

tiene cara de no haber roto un plato, si si si....
Kate Winslet, por The Reader (el lector)

Pro: Winslet se ha ganado a pulso, con perseverancia y buen criterio, el ser una estrella de las que se recordarán en la historia del cine, con esa estela de glamour que tienen las leyendas del celuloide. Ha estado nominada 6 veces y no le teme a nada ni nadie. El papel de Hanna Schmitz es tremendamente arriesgado, no cualquiera actriz se hubiera lanzado a entregarse en cuerpo y alma, literalmente, como lo hace Winslet. Consigue que te enamores de ella, como hace con el pobre chico protagonista, y eso es clave a la hora de debatirte entre la imagen de alguien de quien te enamoras y que esa misma persona pueda ser un monstruo como realmente es. Sus miradas son demoledoras. Kate se merece este Oscar con cada segundo de entrega en pantalla que hace. A la Academia le encantan las películas con relación al Holocausto. Suma y resultado.

Contra: ese mismo pro, el de la implicación en la II Guerra Mundial, puede verse como un ‘oootra vez lo mismo’. La película ha generado una cierta antipatía por haberse colado en la categoría de mejor película cuando, siendo buena, no lo es tanto, y ha dejado fuera a otras que quizás sí lo merecían más. Si apuramos los contras, por el mero hecho de hacerlo, su papel se puede considerar principal casi a duras penas.

Apuesten, apuesten....