‘The Curious Case of Benjamin Button’, de Alexandre Desplat

button
Si hay un compositor de talla internacional que haya despuntado de manera sobresaliente en los últimos años, aún con grandes competidores por ese título, muy posiblemente se lo llevara el gran francés Alexandre Desplat, quien cuenta además de una excelencia en el trato musical de las cintas que acepta, un volumen de trabajo descomunal que no merma la calidad de sus composiciones, sino le permite una diversificación temática realmente asombrosa.

Desplat, quien participó en la friolera de 6 producciones a lo largo de 2007, en 2008 se queda levemente a la zaga con 4, que sigue siendo un récord para un músico que cuida tanto el acabado final de sus obras. Esa marca de la casa es el motivo por el que los mejores directores del panorama cinematográfico actual se lo disputan, desde Ang Lee a Terrence Malick, pasando por un David Fincher, así en denominación tipo cuadro de los caros, que nos ocupa ahora.

Para El curioso caso de Benjamin Button, el relato de un hombre que nace con el aspecto y cualidades físicas de un anciano para ir rejuveneciendo a medida que pasa el tiempo, y los amores y viajes que pueblan su peculiar vida, Desplat teje una música ajustada, casi minimalista, nada ampulosa, tierna, triste y sobretodo mágica, en las que las emociones son sutiles, como las variaciones acompasadas de la música que las mece.

El compositor utiliza el piano como base sólida de la composición, leve y de fondo en algunos tracks, rítmico y potente en otros, triste y disperso en los demás, sobre los que añade pequeñas incursiones según el efecto deseado: vientos cuando la música es más clásica o solemne, violines cuando es tierna o percusiones metálicas para hacerla mágica. Incluso se permite incluir ciertos ritmos electrónicos, muy leves, reminiscentes de su The Queen, al principio de la composición, quizás salvando las distancias el referente en su filmografía más reciente y directo.

Aunque, como pasaba con el Milk de Elfman, no posee un tema principal como tal, se apoya en una serie de compases recurrentes que sí podrían retrotraernos a una figura protagonista, y que el compositor mezcla de forma más evidente o más soterrada a lo largo y ancho de la banda sonora.

Más movida cuando usa sus compases de repetición de fondo, con leves crescendos ocasionales, en general son las leves oscilaciones dramáticas entre los sutiles estados anímicos de felicidad por amor y tristeza por pérdida la que rigen esta gran pieza que se mueve y baila al ritmo del ballet que interpreta el personaje de Cate Blanchett, objeto del amor de Button, y que hace de la música de Desplat romántica y mágica, algo que sin duda no debería de ir nunca separado.

Un viaje emocional y sentido, que llevará a Benjamin a un destino tan especial como lo es él mismo, y a Desplat a la gala de los Oscar.

PUNTUACIÓN: 9 / 10

LO MEJOR: Su cuidada sensibilidad y homogeneidad cualitativa.

LO PEOR: Puede resultar tan homogénea y compacta que quede como una pieza de música ambiente, cuando su empaque es total y sutil.

TRACKLIST:
1. Postcards
2. Mr. Gateau
3. Meeting Daisy
4. A New Life
5. Love in Murmansk
6. Meeting Again
7. Mr. Button
8. "Little Man" Oti
9. Alone at Night
10. It Was Nice to Have Met You
11. Children's Games
12. Submarine Attack
13. The Hummingbird
14. Sunrise on Lake Pontchartrain
15. Daisy's Ballet Career
16. The Accident
17. Stay Out of My Life
18. Nothing Lasts
19. Some Things You Never Forget
20. Growing Younger
21. Dying Away
22. Love Returns
23. Benjamin and Daisy