Helen Mirren y su boquita

Es lo que se suele decir. Algunos grandes artistas muchas veces están mejor callados, o dedicados exclusivamente a su trabajo, sin meterse en jardines que ni les van ni les vienen. Porque vete tú a saber por qué, si será por afán de protagonismo o escándalo, a menudo comprobamos que una gran actriz, como la británica ganadora del Oscar por su papel de reina, roza sin embargo la indigencia mental:

No sé si la rivalidad proviene de un antagonismo natural que viene de una competitividad animal entre hembras o si debemos retroceder billones de años a los tiempos de las tribus para entender estos celos; pero en un caso de violación, las mujeres que no son la víctima dirán siempre que ella se lo buscaba. Y la única razón que se me ocurre es que se ven afectadas por celos sexuales

Ahí queda eso. Esta mujer, o vive en su mundo, o dice lo primero que le parece...

Enlace: Helen Mirren y la competitividad animal de las mujeres