El mal llamado cine clásico

Existe una 'Historia del Cine', y por otro lado existe una 'historia del cine'. En otras palabras, existe la historia del cine oficial (la que muchos asumen como verdadera y de la que no se mueven), y existe otra casi idéntica, pero matizada. Vayamos por partes.

Para los espectadores medios, es decir, aquellos que no se compran libros de cine sobre la puesta en escena, ni sobre las teorías de autor, pero a los que les gusta mucho el cine, y han visto no pocas películas, no hay nada más valioso en toda la historia del cine que el cine clásico. Y es lo normal. Algunos van algo más allá y admiten que en el cine mudo hay algunas joyas que abrieron el camino del cine clásico. Vale, bien.

No temo generalizar cuando digo que estos espectadores (alguno ha visto incluso más películas que yo, por ejemplo) consideran que el cine americano de posguerra es el cine más valioso y auténtico que ha existido. Para ellos el cine actual es una cagarruta ("ya no se hace cine como el de antes") y las obras maestras de los 50 lo más. Pues aquí hay uno que va a llevarles la contraria: el cine de ahora está en un momento impresionante, así tal cual.

Por supuesto que el cine de los grandes estudios, con su sistema de guionistas, con los numerosos directores europeos emigrados por la gran guerra (alguno americano, pero poquitos), con el poderío de una industria engrasada hasta en el mínimo detalle, con la herencia narrativa de los visionarios del cine mudo, con productores grandiosos como nunca más ha habido en ese país, hizo posible un cine brillantísimo, de una profesionalidad y resultados abrumadores. Lo que muchos clasicistas no terminan de comprender, sin embargo, es que el cine evoluciona, y seguirá evolucionando.

Sostener que el único cine válido es el de una determinada época o lugar, es, lo siento mucho, despreciar el cine y el arte. No es que ahora el cine sea peor, es que el cine de los grandes estudios (otra gran mentira esta expresión, pero bueno) suele ser pobre de ideas y de entidad, y cuyo objetivo es el negocio rápido, el consumo rápido. Pero eso no significa que el cine ya no sea lo que es. Lo repito: en mi opinión el cine está más vivo que nunca. Ahora bien, es más difícil que nunca llegar a ver ese cine.

Lo que llega a las salas, en 9 de cada 10 casos, es cine predigerido y prediseñado para ejercer de engañabobos. Eso lo sabemos todos, espectadores cualificados o no. Hay que rebuscar el grano entre la paja (y precisamente por eso la labor del crítico es más importante ahora que nunca). Pero el talento está ahí, en el cine de vanguardia, en los directores minoritarios, en el riesgo, en las series de televisión, en los cortometrajes de vocación artística. En el cine europeo, asiático, suramericano. El cine no es patrimonio de los yanquis. Hay muchos tipos de cine.

De modo, chicos, que lo siento. Ya no es tan fácil como decir: huy, una de la metro, seguro que me dan una buena historia y no se ríen de mí. O: vaya, un western, fijo que está bien hecha a la par que emocionante. Hay que currárselo, señores espectadores.

Personalmente creo, y esto da para otro post que ya escribiré, que el único cine que es arte verdadero, y no artesanía profesional para cautivar a las masas y hacerles pasar un buen rato, es el siempre denostado por la mayoría 'cine de autor'. Sí. Ese que según muchos aburre a las ovejas. En mi opinión todos los directores, con excepciones como el grandioso Fritz Lang, o el genio Hitchcock, una vez viajaron a Hollywood, si bien pudieron aportar algo, siempre anularon en gran parte su personalidad. Y eso es una catástrofe.

El 'cine clásico' no es más que una fórmula, una ecuación que funciona muy bien, sin apenas riesgos. En el mejor de los casos, es decir cuando el director es un artista, se trascienden los códigos genéricos y se va más allá. ¿Alguien puede decir que Hitchcock es clásico? Quizá un ingenuo. El director británico hizo avanzar varias décadas la narrativa audiovisual con sus películas. Quizá lo clásico entonces es lo que hace avanzar las ideas estéticas. Pero sospecho que para la mayoría de la gente lo clásico es una burbuja cerrada en sí misma.

Ya dijimos que el cine es del director. Sólo cuando el cine existe porque el director es el artífice (y no una persona más en la cadena) hablamos de arte. Todos tenemos que buscar a esos directores, de ellos depende el futuro de eso extraño que llaman cine.