La crisis mundial y la crisis de cine


Me gustaría conocer dentro de unos años los datos de la evolución de la actual crisis mundial de forma pareja a los de la últimamente cacareada crisis el cine.

Cuando en el siglo pasado acaeció el famoso crack de la bolsa de 1929 el cine fue de las pocas industrias que, no sólo no se vio perjudicada, sino que incluso capeó con beneficios el temporal. ¿Las causas?, la población siguió acudiendo de forma regular a las salas como escape lúdico y epatante a una realidad insoportable. El recién nacido cine sonoro (The Jazz Singer, 1927) ayudó a ello con el desarrollo del género musical o con el inédito estruendo de los disparos entre gángsters y policías así como con el sonido de las sirenas y los derrapes de las persecuciones.

Actualmente existen diferencias evidentes. Tenemos la televisión, los reproductores de DVD o Blu Ray y por supuesto, las descargas legales e ilegales a través de internet. Resulta curiosa cierta recuperación, por lo menos en España, del alquiler de películas. El estado cuasi comatoso de los videoclubs ha visto relajada su situación gracias a que la gente opta por alquilar películas en lugar de salir el fin de semana. Y es que, a diferencia de 1929, actualmente poner un pie en la calle ya nos cuesta dinero, a lo que hay que sumar el precio prohibitivo en muchos casos de las entradas de cine.

Lo dicho, será interesante analizar los datos al respecto dentro de unos años y observar, dentro de la industria cinematográfica, que sectores no sólo no se han visto perjudicados sino que incluso han visto mejorada su situación.