Ejemplos de las posibilidades narrativas de la profundidad de campo

Profundidad de campo: Espacio entre el primer término y el último que se enfocan en un mismo encuadre.

Citizen Kane y el triángulo de poder.

Uno de lo muchos logros de la imprescindible Citizen Kane recae en el inteligente uso que se dio a la profundidad de campo. En la importante escena en la que podemos ver cómo la madre del protagonista, este todavía un niño, cede su custodia e instrucción ante la mirada del padre y de un abogado ejemplifica a la perfección las posibilidades expresivas de esta técnica fotográfica.

En la imagen podemos ver en primer plano a la madre comprobando las condiciones legales de la cesión, ella lleva las riendas de la situación. Tras la madre se encuentra el abogado, que asiente ante las palabras de la mujer, relegado a simple comparsa está el padre, que se opone ante la decisión pero que no puede hacer nada para evitarla. Al fondo de la habitación podemos ver una ventana que da al exterior, con nuestro joven protagonista jugando fuera de la casa ajeno a lo que le espera. Todos los elementos de esta composición aparecen enfocados formando un triángulo de poder que parte en su base de la madre para terminar en el vértice que es el chico. De la ejecutora de la decisión al ignorante objeto de esa de esa decisión.

Los lunes al sol y el aislamiento social

Veamos la utilización contraria a la comentada en dos ejemplos españoles (lamento no disponer de las imágenes ilustrativas). En Los lunes al sol, un matrimonio en difícil situación económica sale del banco tras haber recibido una negativa de ayuda. La pareja inicia una discusión en plena calle, sólo están enfocados ellos, el resto aparece borroso y aplastado en un fondo plano por el que percibimos el movimiento de siluetas difuminadas de transeúntes anónimos. La técnica utilizada resalta el aislamiento de los protagonistas, su soledad e indefensión ante lo que les rodea.

Nadie conoce a nadie, sobre todo sino vemos más allá de los protagonistas.

En Nadie conoce a nadie podemos apreciar sin embargo lo que se intuye como un fallo de planificación. La película es un thriller con las calles de Sevilla como marco incomparable. En todo momento se muestra la belleza de la ciudad y de sus lugares emblemáticos. En todos salvo en uno muy determinado. En la conversación que tiene una pareja sentada en un restaurante que linda con el río que cruza la ciudad, en una bonita noche estival, no vemos absolutamente nada más allá de los protagonistas, el fondo aparece plano y borroso ocultando la orilla contraria donde se encuentra uno de los más famosos monumentos sevillanos. Podemos pensar que es porque se quiere potenciar la sensación de intimidad de la pareja, pero la situación romántica lo sería aún más en el entorno en el que se da, además de que ese enfoque contradice la planificación general del resto de la película.

Como podemos ver, la sabia utilización de los recursos cinematográficos (en este caso de las características fotográficas inherentes a una cámara de cine) puede potenciar el mensaje que tiene en mente el director, diluyéndolo de no hacerlo correctamente. Seguro que la lectura de este post les ha recordado a ustedes otros ejemplos.