56º Festival de San Sebastián: Jaime Rosales la arma

Era previsible. Cuando un director tiene el valor de ser fiel a uno mismo y no tiene el menor interés por agradar a los que se conforman con lo mismo de siempre, van a por él a degüello. Jaime Rosales ha presentado Tiro en la cabeza, y la gran mayoría de espectadores y crítica la ha masacrado con comentarios de los que el más lindo es que es una patraña. Un pequeño grupo de espectadores y de críticos han sabido ver en ella la propuesta radical y arriesgadísima que es, y se han dejado atrapar por su estrategia narrativa.

Cada vez que oigo (o leo) que una película no ha gustado a la gran mayoría, pero que a unos pocos les ha fascinado, entonces al momento me entran unas ganas terribles de verla. Los más burgueses e inseguros, los más acomplejados intelectualmente, dirán que es una actitud elitista. Ya. Pero es que el arte es elitista. La película sobre el asesinato de dos guardias civiles en Francia por parte de la banda terrorista ETA ha conmocionado a algunos por su verdad, y a otros les ha conmocionado por su lentitud y su radicalismo formal; y su rueda de prensa ha sido menos tensa de lo previsto, si bien alguno ha tenido su guinda en contra de Rosales.

En cuanto una película no tiene presentación-nudo-desenlace, en cuanto el sonido o la imagen no son lo esperable, en cuanto un director se enfrenta a su material de una forma personalísima, no faltan miles de espectadores que crean que el director se está cachondeando de ellos, pues la única neurona que tienen libre rebota en su cabeza y comienza a preguntarse bobadas que nadan tienen que ver con el cine. Porque atacar una película por el mero hecho de no tener diálogos audibles y de ser contemplativa no es hablar de cine.

Dice el cineasta: "He hecho esta película desde la ingenuidad con la idea que de la ciudanía recoja sus ideas." Eso es mucho decir. Otros cineastas que han intentado dejar que el espectador sea co-autor de la historia, que piense por sí mismo, han sido fieramente atacados. También, cuando han sido coherentes.

Festival de San Sebastián