Fallos memorables de Star Wars (4)

El sable de luz de Anakin

Es bien sabido que un sable de luz lo construye su dueño, por tanto es único e irrepetible. No hay dos iguales, y muchas veces el sable es una imagen del Jedi que lo empuña, un símbolo. Y pocos hay como el de Anakin, que en una secuencia importantísima Obi-Wan entrega a su hijo: 'aquí tienes el sable de luz de tu padre, un arma noble para tiempos duros, no es tan abyecta como las armas de fuego'.

Esa secuencia entronca, porque el anciano Jedi nombra ese conflicto, con Attack of the Clones, el soberbio segundo episodio de la saga. Y en esa película, que me parece formidable a pesar de las un tanto ñoñas secuencias de amor, hay un detalle que si no es un fallo, me gustaría que mis lectores, tan inteligentes todos ellos sin excepción (y deseando dejarme en ridículo siempre algunos), me lo explicarán bien. Veamos: Anakin y Padme y los dos droides acuden a Geonosis a rescatar a Obi-Wan. En la fábrica de droides, Anakin se defiende con su sable de luz de docenas de enemigos. Llega un momento en que no se puede defender más.

¿Por qué? Pues porque con tanto trajín, y tanta máquina alrededor, finalmente su sable de luz se rompe. No es que se quede sin energía o alguna cosa parecida. Se rompe: salen chispas de él. El caso es que finalmente los tres compañeros escapan del sacrificio en la arena, llega el séptimo de caballería (unos doscientos Jedi comandados por Mace Windu) y alguien le devuelve el sable a Anakin. ¿Cómo es posible? ¿No estaba roto? ¿Lo han arreglado? ¿No era una pieza de ingeniería complejísima? Es su sable, porque es distintivo y famoso, y años más tarde Obi Wan lo recoge en el sistema Mustafar.

Que alguien me explique, por favor.