Kevin Smith y los homenajes


En el penúltimo post de nuestro particular recorrido por las obsesiones de Kevin Smith vamos a prestar atención a los homenajes. El problema de estos es que funcionan totalmente sólo si conectan con la cultura del espectador. Pongamos un ejemplo: si vemos la escena de Persiguiendo a Amy donde dos personajes compiten por ver quién guarda más secuelas físicas causadas por una accidentada vida sexual, nos reímos. Si además, conocemos de antemano la escena de Tiburón en la que sus protagonistas compiten por la cicatriz más impresionante causada por un escualo... pues nos reímos el doble.

Las películas de Kevin están plagadas de estos detalles. Es un cinéfago y como tal rinde pleitesía a sus momentos favoritos de la historia del cine cada vez que tiene oportunidad. Vamos a quedarnos pues con uno de esos homenajes y para que sea efectivo (queda cojo si no conocemos su origen) he puesto las imágenes originales a las que hace referencia. Disfrutadlo tras el salto.