Historia de un plagio en Cannes

Hace unos días, se daba por finalizada la 61ª edición del prestigioso Festival de Cannes, dándose a conocer el veredicto final del jurado, con los afortunados premiados. Afortunados porque como bien dice Adrián, el de Cannes probablemente sea el festival más importante del mundo.

Entre todos esos galardonados, nadie se fijó especialmente en el mexicano Alonso Álvarez Barreda y su cortometraje Historia de un letrero, ganador del premio Special Cannes 2008, otorgado por el Short Film Corner. Un premio que, si bien no tiene gran valor económico (una cámara y un portátil), el prestigio y el valor que otorgan a su ganador son incalculables. Más aún, cuando es la segunda pieza de este autor, un auténtico desconocido en el circuito de cortometrajes de su país.

Pero el estupor ha surgido ahora, cuando la gente ha comenzado a darse cuenta de que su pieza no era del todo original. Pues existe otro cortometraje español, del año 2006, que cuenta absolutamente la misma historia. La semejanza entre ambos es tal, que podríamos estar ante un claro caso de plagio. Por lo tanto, la cuestión es saber si Álvarez Barreda merecía realmente el premio.

Vayamos por partes, en primer lugar, el cortometraje español en el que parece haberse basado el mexicano, titulado Una limosna, por favor, es de un tal Francisco Cuenca Alcaraz y fue presentado en la 4ª edición del NoTodoFilmFest. Lo cuál deja claro que no son la misma persona, ni mucho menos.

Sin embargo, ambos comparten grandes similitudes y no sólo ya en lo que cuentan, si no en detalles tan particulares como los mensajes que escribe el buen samaritano en ambos casos:

Hace un día precioso, pero yo no puedo verlo

Hoy es un hermoso día y no puedo verlo

Por lo que ahora faltaría saber cómo le surgió la historia al último, para lo que nos remitimos, en primer lugar, a una entrevista que podemos leer en El Universal, antes de que se hablase de plagio: “Yo nunca estudié cine, de hecho me cerraron las puertas en todas las escuelas de cine de México, no se me admitió. Pero me quedé con ganas de hacer algo y decidí hacer historias con el potencial de ayudar a la gente”. Una historia muy bonita, la de un joven que se dedica a hacer historias para ayudar a la gente... Pero ¿hasta que punto, es él quién hace esas historias?

Él mismo nos responde con otras declaraciones, tras surgir la polémica, que hizo para el programa Primero Noticias diciendo: "estamos muy tranquilos, en ningún momento he dicho que soy el creador, nunca dije que yo la escribí, recibí la historia en base a una llamada telefónica, adapte el guión a la pantalla". Algo que podría ser cierto, que podría zanjar el tema definitivamente y podríamos creernos... si no fuera porque no es más que una muestra clara de hipocresía, pues sólo hay que remitirse al cortometraje en cuestión y ver cómo en los créditos finales, se lee claramente "Escrita, dirigida y producida por Alonso Álvarez Barreda" y por supuesto, en ningún momento se cita al español.

Con todo esto queda claro que la idea no es suya y es probableme que nunca sepamos si realmente él no tenía conocimiento o no del otro cortometraje, o si es todo una mentira sobre otra, para intentar evitar la deshonra que le supondría ser obligado a renunciar al premio, algo que de momento, no parece que vaya a suceder.

No obstante, todavía hay gente que insiste en que ambas piezas no son comparables, pues difieren bastante en ciertos aspectos como la duración, el montaje y la producción artística en definitiva. Algo que es cierto, pero que en realidad, no significa que el segundo sea mejor. Me explico:

Es verdad que el segundo corto es mas largo que el primero, de hecho, no sólo eso, sino que a simple vista, se aprecia cómo la producción es mucho más cuidada. Pero en realidad, nada de ello aporta mayor fuerza a la historia. Con lo que sólo sirve para intentar lucirse un poco más, terminando por ser un intento infructuoso de querer parece una gran historia, forzando el aspecto melodramático.

Mientras que el original, si bien es obvio que cuenta con menos recursos y eso se nota en el acabado final. Resulta que en realidad, para contar lo mismo, queda una pieza mucho más sobria, directa y humilde, permitiendo captar mejor la esencia, la anécdota.

Por ello, no se puede negar que lo bueno de ambos, es su argumento, es lo que le da intensidad. De modo que por mucho más cuidado que sea el de Álvarez Barreda, con todo ese añadido de florituras estilísticas, no es justificación suficiente para evitar que termine preguntándome si no sería más justo merecedor de ese importante premio, el autor del primer corto. Puesto que se trata de un interesante caso de plagio en toda regla, a pesar de los contrastes entre ambas puestas en escena.

Gracias: a Okko, por mostrarnos ambos vídeos y a Adrián por sus opiniones.

Actualización: Al parecer, muchos lectores aseguran que la historia ya la conocían antes de ver cualquiera de los cortos. Incluso algunos afirman que circulaba por ahí una presentación con la misma. Sea como fuere, lo que ha hecho mal el galardonado, es no acordarse de mencionar de dónde sacó la idea e intentar venderla como suya, cosa que en cualquiera de los casos no es cierta.

Creo que costaba bien poco mencionarlo en los créditos. Pero hoy en día, la gente se empeña en no hacer las cosas bien... y luego se sorprenden cuando se les acusa de no contar toda la verdad.