Sofía Coppola, aniquilada

En 1990 F.F. Coppola es contratado para la tercera parte de la exitosa saga sobre la mafia italiana. Es enero, y la película tiene que estar lista en diciembre. Ya empezado el rodaje (un mes) Winona Ryder deserta del proyecto y se niega a participar como actriz que dé vida a Mary Corleone, hija de Michael.

Desesperado, Coppola cede el testigo a su propia hija Sofía, de 18 años, quien sólo ha participado como niña actriz en varias películas suyas. Durante el rodaje, la muchacha siente la increíble presión que ésto supone, más aún cuando miembros del rodaje le hacen sentir que está ahí por ser hija de quien es. En el estreno, la película no obtiene buenas críticas, y a Sofía la atacan por todos lados, diciendo que está horrible en el mejor de los casos.

Desde aquí, mi humilde rincón en Extracine, declaro que, en la opinión de quien esto suscribe, El padrino parte III es una maravillosa obra maestra del cine, y que Sofía, dentro de sus límites, está maravillosa y muy sincera y en carne viva, cosa que vale más que la experiencia. Fueron muy injustos con ella por ser la hija del dire. Ahora ya nadie se acuerda de eso, pero fue sangrante. Quiero que todo el mundo que haya visto la película me diga, en los comentarios, qué opina sinceramente sobre su trabajo, porque me interesa. Me da igual que no estén de acuerdo conmigo, sólo quiero dejar constancia. Agur.