Lost Highway: Erotismo hipnótico

Una de las mejores secuencias que ha filmado David Lynch en su vida es, sin duda, la mítica y sensual, de imágenes etéreas y perfectamente unidas al tema musical, secuencia del polvo del siglo en el desierto de la mente del personaje protagonista, quien da la sensación que, por mucho que persiga e incluso crea alcanzar a la chica, ésta se convertirá, aún después de poseerla, en el objeto de su abyección.

Nunca Arquette estuvo más carnal y, al mismo tiempo, tan diabólicamente angelical y glacial como en ésta película. En comparación, su presencia en True Love, donde está ciertamente guapa, resulta trivial. Aún no decido, viendo la obra maestra de David Lynch, cómo está más guapa: si de morena o de rubia.