James Cameron, vol. 2 – Aliens

Tópicos, superficialidad, aburrimiento

Si preguntamos a cualquier aficionado al cine que se haya visto las dos primeras partes de la saga de Alien, un 99,9999 % dirán que la mejor de las dos, y la mejor de la saga, es Alien (1979, Ridley Scott). No falla. Considero a Alien, la original, una muy buena película, un film brillantísimo, innovador, inteligente...

aliens

¿Por qué se considera a ésta superior al film que nos ocupa, aún teniendo presente lo que acabo de escribir? Aliens va mucho más allá de la innovación, la brillantez, la inteligencia. Hay algo visionario, único y de gran ingenio en ella. Y en mi opinión hay razones mucho más superficiales que las que acabo de nombrar. Veamos:

  1. Europeísmo: como Alien parece más europea que Aliens...pues como que parece mejor 2. Como Alien es de terror y de suspense...¿Tiene que ser mejor que la segunda, no? que parece sólo un film de acción? 3. Ridley es británico, James Cameron es canadiense-americano; seguro que el primero es mejor 4. La primera parece de un rollo más artístico, más europeo, más de autor; mientras que la segunda parece más rollo Hollywood...luego tiene que ser peor, ¿no?.

pelea

Me gusta mucho Alien, creo que es un gran film, pero NO es de ciencia-ficción, salvo en juguetes (androides, naves, y poco más). La segunda me fascina, porque sí es verdadera, profunda, salvaje ciencia-ficción, como The terminator. Porque va más allá de ese género, incluso. Porque es profundamente humana, feminista, generosa, sorprendente, entretenida, superficial, personal.

Porque sí es personal, al contrario que la primera (en la que Scott apenas dirigió a los actores, pues ellos se dirigieron a sí mismos (vean el excelente Dvd), y no escribió el guión). Porque pasa olímpicamente de la primera parte, teniendo autonomía propia. Alien era una excelente película de terror, no tenía sentido continuar esa estela. Aliens la prosigue de otro modo, creando una mitología, desarrollando muchísimo más todo el mundo Alien.

Ciencia-ficción de verdad

intensidad

Nadie, antes de esta excepcional obra maestra, podía imaginar todo lo que Cameron, firmando el guión en solitario, aportaría al mito de Alien. Ni una colonia de aliens, gobernada por una reina al estilo de colonias insectívoras, ni la terraformación (conversión, por motivos económicos, de planetas no habitables en planetas con atmósfera) ni la comparación entre especies (aliens y humanos, continuamente confrontados entre sí, en leyes y en actitud, en esta película), ni el concepto de colonialismo militar...ni docenas de cosas más, insinuadas, nunca impuestas...

Y nadie, nunca, se movió por un género tan maltratado, tan vilipendiado, con tanta tranquilidad, tanta naturalidad como Cameron.

Es poco menos que asombroso con cuanta facilidad, y con apenas cuatro trazos, puede Cameron construir unos personajes con los que es tan fácil empatizar, tan sencillo acercarse a ellos. Es una habilidad proverbial en él, y poco común. Es, cuanto menos, sorprendente, la arrogancia suicida con la que se sobrepone a un antecendente tan ilustre como la primera película, lo ignora, lo sobrepasa y lo abarca hasta casi eclipsarlo con una historia que más que una secuela es un remake muchísimo más complejo, más personal, más auténtico, más humano.

La idea la aporta el primer Alien. La mitología éste segundo. Nunca se vio nada más intenso, más emocionante, más salvaje. Nunca hubo un cine de género mejor hecho (bebedor del western deformante de Carpenter), ni mejor film de acción puro y duro...

Intensidad, amor por el género, arte

Y así, Cameron consiguió superar, aunque pareciese increíble, a su primera extraordinaria película, con una segunda historia de ciencia-ficción que era un encargo y no una idea original suya, como la otra.

Un segundo éxito económico también, que le hacía acreedor de la confianza de la Fox, quien le daría luz verde a su querido proyecto acuático adolescente. A fin de cuentas, dos películas, dos obras maestras. Sin embargo, su tercer film sería muy diferente...

discusión