Teoría: El neo-noir

Todos hemos oído hablar del 'film-noir', esa clasificación de estilo francés que tantos volúmenes ha producido en toda la historia del cine.

Pero, ¿qué es exactamente un 'film-noir'?

El film noir o cine negro describe un género que "gira en torno a hechos delictivos y criminales con un fuerte contenido expresivo y una característica estilización visual. Su construcción formal está cerca del expresionismo. Se emplea un lenguaje elíptico y metafórico donde se describe la escena caracterizada por una iluminación tenebrosa en claroscuro, escenas nocturnas con humedad en el ambiente, se juega con el uso de sombras para exaltar la psicología de los personajes. Algunos de estos efectos eran especialmente impactantes en blanco y negro. Al mismo tiempo, la personalidad de los personajes y sus motivaciones son difíciles de establecer (caso paradigmático son los detectives privados, frecuentes protagonistas del género, tales como Sam Spade o Philip Marlowe). Las fronteras entre buenos y malos se difuminaban y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro."

The Third Man

¿Y qué es el 'neo-noir'?

Llamamos 'neo-noir' a las películas modernas y contemporáneas que se ubican dentro de una evolución de ese género.

En la era post clásica, fundamentalmente a partir de los años ’60, los ecos del modo clásico encontraron su lugar en obras más diversas y complejas que, sin embargo, no pueden dejar de pensarse de acuerdo con las tendencias del ‘film noir’. Lo que es más, no cabe duda de que este primer período de cine negro ha servido de molde para el desarrollo evolutivo de ilimitadas y disímiles construcciones posteriores que buscan un punto de referencia en films como The Third Man, si bien pueden apuntar a objetivos y públicos distintos.

Cape Fear y The Manchurian Candidate pueden entenderse como dos de los primeros seguidores de la era clásica del cine negro. El movimiento, que continuó durante los ’60, tuvo sus ejemplos en los ’70 con films como Chinatown (1974), Taxi Driver (1976), y en los ’80 con Raging Bull, Body Heat y otros.

Durante los años ’90 encontramos elementos todavía más alejados de los clásicos pero no por eso menos representativos o derivados, tales como los films de los hermanos Cohen (Fargo, 1996). Michael Mann es considerado un claro referente contemporáneo del ‘neo noir’ con sus densos y complejos policiales, Thief (1981), Heat (1995) y Collateral (2004) – ya antes incursionando en el género con la serie Miami Vice durante los años ’80 -.
Incluso, según ciertas concepciones teóricas, films tan personales como los de Quentin Tarantino a nivel discursivo, pueden incluirse dentro de lo que se considera como el ‘neo noir’, siendo el ejemplo más típico Reservoir Dogs (1992).

La cosecha del cine negro en su versión contemporánea sigue adelante. Y hay quienes llevan el estudio y la comparación decididamente lejos de la tradición más pura del ‘film noir’ para detenerse por un instante en films tan contemporáneos como Sin City (2005), con sus historias fatales, sus personajes ambiguos, sus escenarios oscuros y sus símbolos crípticos y mordaces, y contemplar cómo los mismos valores del cine negro más clásico se recuperan, actualizan y enriquecen.


-La imagen pertenece a The Third Man, film correspondiente al noir inglés-