Entrevista: Aaron Eckhart, actor

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Aaron Eckhart, con cuerpo de atleta, rubio y siempre de buen humor, sobresale últimamente en las salas de cine. Lo hemos visto en Conversations with Other Women, Paycheck y Suspect Zero sin olvidar Thank You For Smoking y en The Black Dalia de Brian de Palma.
Difícil de imaginar, pero Aaron es mormón, ni bebe ni fuma, pero al parecer le gusta mucho hablar.

Aquí tengo una entrevista que le han hecho con motivo del estreno de Thank You For Smoking.

¿Ponerse el traje de abogado del diablo debe ser electrizante, no?

Ponerse del lado de los malos y tratar de defenderlos a pesar y contra todo comporta efectivamente una dimensión muy agradable. Hay que experimentarlo por ejemplo con los amigos y usted vera que el ambiente cambia radicalmente. Es el caso en esta película. Los espectadores no tienen ninguna idea de lo que mi personaje puede atreverse a decir. Y cuando se pone a hablar, no pueden creer lo que están escuchando.

Al comienzo uno tiene ganas de odiar a este tipo por todo lo que encarna, por lo que representa, las grandes industrias del tabaco. Pero como sonríe siempre, que le gusta lo que dice, al final uno termina por apreciar este antihéroe. Todo el desafió de de Thank You For Smoking se encuentra en esta contradicción.

Y su sonrisa seductora hace el resto…

En publicidad como en política cuando usted hace pasar el mensaje con una sonrisa y con una actitud positiva va funcionar. Las personas no creen necesariamente lo que usted está diciendo, pero van, al menos, escuchar. Nick Naylor, mi personaje, es tan audaz y políticamente incorrecto que su actitud produce humor. Porque no hay que olvidar que la primera razón de esta película es divertir al espectador. Es una comedia, no es un film con mensaje. Es la historia de un tipo que le gusta hablar por sobre todas las cosas. Y en la materia es excelente.

¿Antes de este rodaje, qué conocía usted del mundo del lobby, de los grupos de presión e influencia?

En los Estados Unidos, estos grupos existen casi en todos los sectores de actividad. Sea ya el tabaco, las armas nucleares o la alimentación. Estos grupos dan una impresión de vampiros, de ovejas negras de la sociedad. Yo me he encontrado con algunos de ellos. Les ha gustado mucho la película. Tenían la sensación que se hacían entender por primera vez. Algunos me han contados historias peores que lo que se cuenta en Thank You For Smoking.

(Vía Télémoustique)