Hay una vibra especial y sobrecogedora cuando tantos grandes de la cinematografía internacional se reúnen en un solo sitio. Hace unos años, tuve la virtud de sentirla en los AFI 2008, cuando Warren Beatty recibió el honorífico por su largo trayecto. Espectante, imaginé las charlas entre amigos y colegas; intercambio de ideas y experiencias. ¿Y en un festival mundial, por ejemplo?
Así fue en la Berlinale 2010, cuando Martin Scorsese, Lars von Trier y Robert De Niro se encontraron frente a frente y –se supone– deliberaron...
Zentropa





