El alemán Wolfgang Petersen es un gran artesano que ha sabido hacerse un hueco en la industria cinematográfica norteamericana a base de inteligencia, trabajo y solidez. Convertido con el paso de los años en productor de sus propios filmes, ha conquistado el respeto y la confianza de las majors de Hollywood, labrándose una generosa carrera con filmes épicos, ambiciosos y casi siempre (imposible olvidar su patraña Air Force One) muy interesantes. Pero poco importan los tropiezos, por irritantes que sean, cuando se está en disposición de aportar The Perfect Storm.

Tres años después del melodrama Titanic, no parecía el ambiente perfecto para que otra tragedia marina (comparten, además, compositor: James Horner) se aupara hasta el limbo de las grandes películas, y obtuviera un prestigio crítico que se merece con creces, pues The Perfect Storm es una hermosa tragedia, que bordea con nobleza el melodrama desatado, rebosante de vida y de verdad, que destila un amor por el mar y por los barcos como no se había visto en muchos años de cine. Continuar leyendo »