un funeral de muerte
| 4 de febrero de 2009 a las 19:00 | Comentarios
Había una vez un directo llamado Neil LaBute que se dedicaba a hacer películas duras, anti-concesivas con la bondad inherente al ser humano, en las cuales las personas se convertían en depredadores morales de ellos mismos. Un cine visceral y duro, donde lo más feo de nosotros y lo que nos hacemos entre nosotros, la mugre, salía por su propio peso a la superficie. Cintas como En compañía de hombres, Amigos o Vecinos o incluso si me apuran Persiguiendo a Betty (que ganó mejor guión...