The angry sea
| 16 de febrero de 2010 a las 20:00 | 4 comentarios
Desde hace un tiempo que el cine indie sufre una mutación saludable a raíz del avance en las tecnologías media y en las formas de realización, producción y distribución motivadas por internet. Este fenómeno es el reverso perfecto del long tail —término estadístico popularizado por Chris Anderson, editor de Wired, en el 2004—. ¿Y qué tiene que ver el long tail con el cine? Hay de todo y para todos los gustos. Es decir, por un lado tenemos blockbusters superhyped azulados de tan verdes, mientras que...