Algunos de mis compañeros ya habían avanzado las posibilidades de “Exam”, ópera prima de Stuart Hazeldine, y que constituye un prometedor y contundente comienzo para un cineasta que no sólo dirige, sino que también produce y es autor del guión.
Ocho personas de ambos sexos, con un estudiado cariz representativo de diferentes etnias y sexos, se enfrentan a un inusual último examen para conseguir un puesto de trabajo. La acción se desarrolla en una habitación de la que no pueden salir hasta que terminen una prueba...
Stuart Hazeldine
Lo hemos dicho mil veces y no nos cansaremos de repetirlo: el terreno de las películas de terror está absolutamente gastado. Mucho remake, mucha idea antigua, muy pocos nuevos talentos. Entonces, cuando alguien se atreve a hacer algo relativamente nuevo o a tomar una idea, pero dándole un giro de tuerca, es cuando nosotros nos percatamos que aún hay gente tratando de reinventar el género. Ahí es donde entra “Exam”, una cinta con muy pocas pretensiones, pero que pretende deslumbrarnos en base a una puesta...
Stuart Hazeldine guioniza y dirige esta cinta de tensión psicológica que nos sitúa en un escenario opresivo donde un grupo de candidatos competirán por hacerse con un jugoso puesto de trabajo. Las reglas son simples: nada de preguntas, nada de salir de la habitación y, por último, nada de estropear el folio del examen (un folio que, por otra parte, está en blanco). Tienen 80 minutos…
La cinta, inevitablemente, nos trae a la memoria trabajos como Saw, Cube o El Método, pero parece tener personalidad suficiente...







