Haciendo memoria, de entre los miles de blockbuster que se han ido estrenando desde que se inventó el maldito término, y de entre los cientos de adaptaciones de cómics con los que los ejecutivos de Hollywood (esos que van con corbata, ganan 100.000 $ al mes y no han visto una película europea o asiática ni de casualidad) nos martillean año a año, no se me ocurre nada peor que lo que hicieron con Spawn.

He de reconocer que en su momento, primeros años 90, me enganchó el cómic en cuestión, una fantasía de Todd McFarlane, que es (o era) un dibujante brillante pero con unas ínfulas terribles, y un guionista bastante mejor de lo que le concedían. Spawn fue un superventas en toda regla, y era de esperar que acabaran haciendo una película, que yo (tenía menos de 17 años, entiéndanme, por favor…) esperaba que saliera bien. Continuar leyendo »