Simon Helberg
| 27 de enero de 2010 a las 22:00 | 8 comentarios
La última película de Ethan y Joel Coen rehuye al sentido, le esquiva el bulto a un púgil que siempre acaba por noquearte. Porque esta es una de las pocas premisas válidas en el arte y hay que aceptarla como se acepta odiar a un mosquito creado para zumbar a tu alrededor: el sinsentido no existe, es sólo otra cifra del deseo que lleva a la escritura. En “A Serious Man” los Coen logran amagarlo un buen rato, aceitados en lo que saben hacer:...