Cine coreano. Un experimento fallido. Un sacerdote convertido en vampiro. Esta serie de bizarros elementos y algunos más se dan cita en “Thirst”, lo último de Chan-wook Park. Si alguien por ahí no anda demasiado puesto en cine coreano (como yo misma) deciros que este director es uno de los más reconocidos dentro y fuera de sus fronteras (sobre todo fuera) por películas como “Oldboy”, que probablemente os suene más que su nombre.
Yo por mi parte no he podido resistirme a un punto de partida...
sacerdote





