Brad Anderson no tiene ninguna película redonda, pero siempre consigue captar mi atención cuando anuncia un nuevo proyecto. En este caso, la adaptación de The living and the dead, una nóvela gráfica que narra la historia de un médico local que esconde un pasado turbio tras una apariencia idílica. La irrupción de un asesino en su entorno con tendencias salvajes, obligará al médico a debatirse entre la estabilidad de su posición, y evitar que el culpable se siga cobrando más víctimas.
En fin, se presume...
Robert Tinnell





