Rick Wright
| 16 de septiembre de 2008 a las 11:55 | 5 comentarios
En el 86 yo ya era un apasionado del cine. Aunque por entonces Bergman sólo podía ir antecedido de Ingrid y no de Ingmar ya me había zampado mis ciclos sobre Harold Lloyd y Buster Keaton por la tele (sí, antes se ponían esas cosas) y me dedicaba a poner pelis como Los inmortales o Terminator en el cineclub de mi instituto. Con respecto a la música yo veía absurdo gastarse mil pelas en un vinilo de un artista/grupo de pop o rock porque pensaba que...