Leí ayer en la prensa española que a una cadena privada de televisión la habían denunciado por emitir, en dos ocasiones además, porno en horario infantil. Me llamó la atención sobre todo que una de esas veces se refiriera a la serie de animación Family Guy.

Aquí siguen sin enterarse los padres de que series de dibujitos como los Simpons o la citada Family Guy son cosa de adultos. Seguro que todos conocemos a niños que levantan poco más de un palmo del suelo que ven habitualmente dichas series. En el caso de los Simpons pueden pasar más desapercibidas las alusiones al sexo, las drogas o el alcoholismo pero en Family Guy suelen ser mucho más explícitas. Me imagino la sorpresa de los padres al pasar junto al salón donde se encuentra la tele-niñera y escuchar de repente comentarios del tipo me pones cachonda, sigue. Y es que aunque parezca mentira, aun hoy existen mentes que piensan que la animación es cosa de niños.

En el caso del largo de animación para adultos con vocación comercial siempre ha existido una especie de limbo. Demasiado fuerte e incomprensible para los niños y falto de interés para los adultos por ser una de dibujos.

A finales de los 70 y principios de los 80 se encontraron en esta tesitura El señor de los anillos y Heavy Metal, ambas me traumatizaron de pequeño. Continuar leyendo »