Morgan Spurlock lo ha hecho de nuevo. De pasar a padecer una compleja situación médica luego de “Super Size Me” (2004) a convertirse en un referente para la realización de documentales con el nuevo milenio abriéndose —- el otro nombre obligado es el de Michael Moore —- no ha mediado mucho tiempo, por lo que hay que reconocer en él un talento más que interesante a la hora de considerar el registro de una serie de tópicos que constituyen, de una u otra manera, los...
POM Wonderful Presents: The Greatest Movie Ever Sold





