Después de la película per se, lo más importante de la realización de un filme es su banda sonora. Esas maravillosas piezas musicales que nos acompañan a través de la aventura y que musicalizan los momentos para hacerlos inmortales. ¿A quién no le ha pasado que escucha una canción caminando por la calle o en un comercial de TV y dice “hey, esa canción es la de la película que vi la semana pasada? No me mientan. A todos nos ha pasado. Por lo mismo,...
o.s.t.
Danny Elfman es uno de los pocos compositores de marca reconocible para el gran público. El descaro de sus primeras composiciones, donde la exageración, el enfatismo casi burlesco y el colorido, dentro de lo gótico, de sus melodías eran protagonistas, marcó un refrescante hito, que lo ligó de forma inexcusable durante mucho tiempo a producciones cortadas por un mismo patrón: el fantástico oscuro y macabro.
Si bien algunas de sus mejores composiciones consiguen encuadrarse fuera de ese marco, como lo son las delicadas, evocadoras y potentes...






