Un día sin Dark Knight es un día sin alegría
¡Bwa-ha-ha-ha-ha! ¡Sí! ¡Es él! ¡Y está donde le pertenece! ¡La venganza de Oprah! Las posibilidades de esto tienden a infinito.
Y de regalo, una tarta, así en plan chungo, con cables que salen de ella, sin remitente y la más que posible capacidad de hacer tic-tac si acercas el tímpano, como la que recibieron en la emisora.
Viva, viva, viva el marketing viral, por Santa Martha Wayne.
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