Si hay que ver una película española este año, esa es sin duda “La vergüenza”. No porque lo merezca más que otras, sino porque sin haber contado con la gran promoción mediática de “Celda 211” o “Ágora”, está a la altura de la primera, y le da mil vueltas a la segunda.
La ópera prima de David Planell es un claro ejemplo de qué es lo que realmente importa en una película: Un guión sin fisuras y unos actores a la altura. Lo demás es prescindible....
Norma Martínez





