Tran Anh Hung consigue con “Noruwei no mori (Norwegian Wood)” una película tan delicada como dolorosa, particularmente para aquellos que hayan tenido en su vida alguna experiencia sentimental con personas heridas como Naoko (Rinko Kikuchi), o que entiendan el vínculo de responsabilidad que se puede llegar a establecer con personas que no son capaces (o no quieran) superar los golpes emocionales por sí mismas.
No voy a establecer ninguna relación con la novela de Haruki Murakami en la que se basa, pues considero realmente que el...







