Al menos, esa es la primera impresión. Y es que la sombra de Greengrass sobre todo el tráiler es alargada. El director británico tiene una forma de entender la acción muy personal. Seco, adrenalítico, real, su cine es cine de autor, y el género se lo agradece. Si además repite con Matt Damon, la sensación es confusa, y resulta difícil desvincularse del personaje que mejor representa al cineasta: Bourne, un icono moderno al que condujo a sus cuotas de calidad más altas.
En todo caso, no,...
Miller





