
Hace pocos días hablábamos aquí de Apocalypto, la cuarta y hasta la fecha última película dirigida por el hábil Mel Gibson, y afirmábamos que aquella era la película más sobria y sólida de su director. Podemos pasar ahora a la anterior suya, que vio la luz nueve años después de que Gibson recogiera el Oscar (de manera harto injusta) por su épica escocesa.
Aún recuerdo el revuelo que se organizó en todo el mundo globalizado (África, y algunas otras grandes zonas del mundo no cuentan) con el estreno de esta película. No sólo por el anuncio de una violencia descarnada y chocante (que respondía al deseo de su director de hacer justicia, cinematográficamente hablando, a la figura del hijo de su Dios), sino porque grupos importantes de judíos se manifestaban iracundos, ya qe al parecer el filme les hacía responsables a ellos del encarcelamiento y posterior ajusticiamiento del Hijo del Hombre. Ambas cosas formaron parte, en verdad, de una astuta y brillante campaña de marketing que dio lugar a una gran expectación y éxito masivo de público, que se tradujo en más de 600 millones de dólares recaudados en todo el mundo, para una producción cuyo coste se hallaba muy por debajo de la media en U.S. Continuar leyendo »

Suele suceder. Lo verdaderamente bueno, o notable, en una filmografía, pasa más o menos desapercibido en su momento. Después del éxito de público con su aventura escocesa - la emocionante aunque irritante de lo irregular que es, Braveheart -, que además le consiguió el Oscar al mejor director, y de su descripción de la pasión del Cristo, con un hiperrealismo y un cuidado que se veían devaluados por la mediocridad del conjunto, en La pasión del Cristo, Gibson firma ni más ni menos que su mejor trabajo como realizador, y no causa el mismo impacto que las anteriores.
Gibson, más allá de su ideología reaccionaria, es un actor de poderoso talento. Y como director sabe lo que hace. Al menos demuestra coherencia. Su Apocalypto es una impresionante aventura filmada con una pasión y una convicción inusitadas, que goza de una ambientación de antología y que destila una verdad y un detallismo sorprendentes. Continuar leyendo »

Imperfecta e Impresionante.
Contar una historia más grande que la vida, en un futuro apocalíptico y desasosegante, y con muy poco dinero, y antes de The terminator (4 milagros en uno), es posible. ¿Qué más da que no goce del prestigio de otros Sci-Fi más aparatosos? Junto con la película de Cameron, que es una obra maestra aún por encima de esta, forma un díptico del que quizá es la hermana fea…a redescubrir.
Max está finalmente solo, y para el resto de su vida. Y esto se percibe desde su primera secuencia. El mundo, definitiva y justamente devastado por la Tercera Guerra Mundial, es como un reflejo exacto de su estado interior: desértico, árido, silencioso y desesperanzado. Su mejor amigo, su único amigo, es un chucho leal y pulgoso, avejentado y estoico, que ni protesta ni pide nada. Max está menos loco que en la primera parte, quizá porque la locura del mundo es ya suficiente sin él. Continuar leyendo »
El actor Danny Glover, quien interpretara al Oficial de la policía de Los Ángeles Roger Murtaugh en la serie de films de Lethal Weapon, declaró que no está en sus planes realizar una nueva película.
Para él, la franquicia ya está terminada, y no aceptaría volver a trabajar en una nueva LW. Todos estos rumores surgieron, luego de que Mel Gibson le habría ofrecido 25 millones de dólares para realizar la quinta y última entrega de la historia e incluso Richard Donner tendría listo el guión para dirigirla.
Enlace: MovieWeb