No hace falta mucho para plantear una buena historia. Muchas veces el germen de un guión puede ser una sola frase, algo que cale hondo en el imaginario del público —en publicidad se habla de “insights”, es decir, situaciones modelo que logran empatía con el universo interior del consumidor—. ¿Pero dónde es que la teoría publicitaria —un arte tenida a menos con descaro, como si tratáramos aquí con alguna perversa disciplina de control— se toca con el cine? En las frases de pósters oficiales o...
Mark Reeb





