Se cumplen 25 años de la muerte del que para muchos es el más importante director español de la historia, si bien de los treinta y dos largometrajes que dirigió sólo cinco son netamente españoles, y la gran mayoría, una veintena, de nacionalidad mexicana, que fue su segunda patria, y en cuya cinematografía dejó una profunda huella (tan profunda como la que la cinematografía mexicana dejó en él).

Es Buñuel el prototipo de artista resbaladizo, huidizo, esquivo. Casi imposible de etiquetar o de enmarcar en una corriente estética. Vivió ocho décadas y pico del siglo XX, desde su mismo comienzo, y se marchó cuando España comenzaba a caminar hacia un futuro algo más prometedor que el que tuvimos hasta 1975. No cumplía, desde luego, el perfil de un intelectual, ni reunía las condiciones de un poeta atormentado. Sus ideas políticas eran todo menos previsibles, y su mirada escapaba al cliché aún cuando era tan famoso como los más grandes y respetados cineastas de su generación. En suma: era, y sigue siendo, un misterio. Continuar leyendo »