lovely bones
| 15 de enero de 2010 a las 15:00 | 9 comentarios
Peter Jackson tiene una historia peculiar. En su natal Nueva Zelanda realizaba cortometrajes desde que era un niño. Cobraba la entrada a sus vecinos y amigos; todos veían maravillados lo que podía lograr el pequeño Jackson son su Súper 8. Tiempo más tarde buscó apoyo de la industria fílmica en su país y logró parte del financiamiento para lo que sería su ópera prima: “Bad Taste”. De ahí se abrió camino y reconocimiento como un cineasta que manejaba perfectamente el humor negro con lo gore. Es...