L’ours
| 17 de agosto de 2011 a las 18:06 | 2 comentarios
De entre todas las figuras retóricas que podemos descubrir soterradas en un relato, es curioso que muchas veces pase desapercibida la prosopopeya, también denominada personificación. Ubicada dentro de las denominadas figuras patéticas, que precisamente pretenden incidir de una manera afectiva en el espectador, nos presentan animales, plantas o incluso seres inanimados como si fueran personas, atribuyéndoles sentimientos y emociones propias del ser humano. Obviamente es uno de tantos recursos que el cine hereda de la literatura, pero lo cierto es que la mayoría de las...