La escena que os traigo pertenece a La última noche (The 25th hour), con diferencia, la película que más he disfrutado de Spike Lee. En esta secuencia, al personaje que interpreta Edward Norton le quedan pocas horas de libertad, y todo lo que ha incubado durante años acude a su garganta frente al espejo de unos lavabos públicos. Lo que Norton vomita es un monólogo lleno de rabia, frustración, y realidades sesgadas, pero sobre todo, es un monólogo profundamente sincero.
Sin más, la escena...
La última noche





